Escogiendo una Televisión 📺
Nos inundan con palabras y valores “técnicos”, pero no te explican qué diferencia hay entre una característica u otra y cuál se adecua a nuestra necesidad a la hora de comprar una televisión. Por todo ello, esta guía pretende ser un apoyo a la hora de elegir el dispositivo, así como, darte opciones según nuestro criterio.
¿De qué presupuesto disponemos?
Esta pregunta te va a ayudar a visualizar el rango de modelos en el que debes moverte, de tal forma que, las características avanzadas de un modelo caro no nos atrapen y podamos elegir lo mejor dentro de nuestras posibilidades.
Muchas veces se ha dicho que pagar un poco más te da la seguridad de que el tiempo de vida de tu aparato sea más larga, pero en este tipo de dispositivo no suele ser así. Un televisor suele durar entre 5 y 10 años, por ello si pensamos en gastarnos más dinero deberíamos mirar la calidad de imagen y las funciones que nos aporta el televisor.
A pesar de todo esto, no compres sin mirar nada más el modelo que tenga la mayor calidad, valora si le vas sacar partido a esa calidad.
¿Qué tamaño es el adecuado?
Aunque hoy día la mayoría de televisiones disponen de una calidad visual que te hace poder verlas a casi cualquier distancia cercana sin problemas, se recomienda más por el hecho de no forzar la vista o músculos del cuello y espalda, que la distancia entre el televisor y el espectador sea de 2 a 3 veces la medida de la diagonal de la pantalla.
Tecnología de construcción de la pantalla (LED, OLED o QLED)
En todas estas tecnologías se utilizan los LED, lo que los diferencia es la manera de usarlos y el control que hay sobre cada uno de ellos (principalmente el control del color).
Pantallas LED (Light Emiting Diode)
Estas pantallas usan diodos diodos blancos que iluminan desde atrás los píxeles de color. Esta tecnología no permite gestionar muy bien los negros, pero en general dan una buena calidad de imagen, sobre todo si el dispositivo dispone de HDR (High Dynamic Range).
Pantallas LED NanoCell de LG
Las pantallas NanoCell habría que considerarlas una evolución de la tecnología LED que compite directamente con las QLED de Samsung.
Se mantiene la iluminación trasera combinada con una serie de filtros impregnados con cristales de un tamaño nanométrico, que actúan a modo de filtros dando como resultado pantallas más brillantes y con colores más vivos.
Por lo que con la tecnología Nanocell se consigue mostrar los colores tal y como son, ofreciendo una alta experiencia de realidad, también debido al uso habitual de paneles IPS junto con esta tecnología.
Pantallas QLED (Quantum Dot Light)
Estos paneles son una evolución de los LED y de la tecnología Quantum Dot o de nanocristales. La diferencia es que en los QLED los pixeles se pueden activar de forma individual, lo que les permite gestionar un mayor contraste y diferenciar aún más los distintos tonos de color, aunque no llegan al control de negros de la tecnología OLED.
Pantallas OLED (Organic Light Emiting Diode)
Los píxeles utilizados producen su propia luz, lo que da la posibilidad de controlar el brillo píxel por píxel, permitiendo ahorrar capas en la construcción y conseguir grosores finísimos.
A todas estas tecnologías les terminan añadiendo componentes electrónicos y de software, que son los que nos hacen no poder distinguir visualmente, en una tienda, las diferencias entre OLED y QLED. Además, las imágenes que se muestran están especialmente diseñadas para resaltar las características visuales de estas pantallas.
Pixeles en pantalla HD, Full HD, 4K y 8K
Los televisores HD y Full HD llevan un tiempo quedándose anticuados, pero muy raro será que encuentres un televisor de 32” en 4K, no tendría sentido; “casi no cabrían” los pixeles. Por ello, en esta medida siempre recomiendo escoger Full HD y, a ser posible, con HDR.
Una vez que nos adentramos de las 43 pulgadas en adelante, sí debemos plantearnos los televisores 4K, puesto que ya hay cada vez más contenido con esas calidades.
Frecuencia o tasa de refresco
Esta característica se expresa en hercios y nos va a indicar el número de veces que una imagen se refresca cada segundo en tu pantalla. Esta frecuencia suele oscilar entre los 50 o 60 hercios, pudiendo llegar hasta los 120 o 144 Hz.
Su importancia reside en que a mayor tasa de refresco, el televisor nos muestra imágenes más suaves y enfocadas, pudiendo notarlo, sobre todo, en el cine de acción y en los videojuegos.
¿Qué puertos y qué versiones debe tener la TV (HDMI, USB, Satélite, Antena, etc.)?
Consideramos que a nivel de HDMI, toda televisión debería tener al menos 2 puertos y, si son de la versión 2.1, mucho mejor.
Hoy día también debemos considerar el acceso a la Red, así que la conexión Ethernet, WiFi y DLNA son muy importantes, ya que gran parte del contenido que consumamos llegará por ese medio.
Con respecto al USB, la versión más interesante es la 3.2 Tipo C, pero si al menos tiene la 3.0 o 3.1 Tipo A, va bien. Es verdad que ya empieza a aparecer el USB4 en el mercado, pero aún no es asequible en las televisiones.
El Procesador
Siempre ha sido una parte relevante en cualquier televisor, pero actualmente ha crecido exponencialmente. Se encarga de procesar la gestión de la imagen y de corregir defectos junto con los algoritmos de inteligencia artificial, así como de manejar las distintas entradas y salidas de imagen y audio e inclusive, soportar el sistema operativo y todo ello, con la máxima fluidez posible, para que el usuario tenga una buena experiencia.
Intentar hacer una comparativa de procesadores de TV es complicado, es más solo deberíamos preocuparnos en caso de tener que escoger entre pantallas de características similares o para descartar algún modelo antiguo.
Igualmente, en cuanto tengamos preparada una tabla con información clara que ayude a diferenciar con facilidad las características de este tipo de procesador, actualizaremos el artículo.


